Lo construimos
Software a la medida de cómo trabaja tu negocio, no al revés. Web, panel interno, portal de clientes o la pieza que le falta a lo que ya tienes.
Lo construimos. Lo automatizamos. Y nos quedamos a cuidarlo.
Tu operación ya funciona. Lo que falta es quien construya lo que le hace falta, automatice lo que hoy se hace a mano y esté ahí cuando algo se caiga un domingo.
Primera llamada sin costo y sin compromiso.
La idea no se valida en una presentación: se valida con gente usándola. Sacamos la primera versión que ya sirve, la ponemos frente a tus clientes y de ahí decidimos qué sigue.
Primera llamada sin costo y sin compromiso.
Heredaste un sistema del que depende tu negocio y ya no está quien lo hizo. Lo levantamos, lo entendemos, lo dejamos vigilado y le seguimos agregando lo que haga falta.
Primera llamada sin costo y sin compromiso.
Nos preocupamos por la privacidad de quien nos contrata: si algún día trabajamos contigo, tu nombre tampoco va a aparecer aquí. Lo que sí podemos decir es en qué industrias hemos construido.
Se puede contratar una sola de las tres. La mayoría termina con las tres, porque un sistema que nadie cuida se vuelve el problema del año que entra.
Software a la medida de cómo trabaja tu negocio, no al revés. Web, panel interno, portal de clientes o la pieza que le falta a lo que ya tienes.
Lo que hoy alguien hace copiando de una pantalla a otra lo hace un flujo. Se conecta con lo que ya usas y avisa cuando algo no cuadra.
Vigilancia continua, respaldos, actualizaciones y alguien que contesta. La mayoría se entera de que su sistema se cayó porque un cliente le avisó; contigo no pasa eso.
Trabajamos con n8n y con make.com, y también escribimos el flujo a la medida cuando la herramienta se queda corta. Lo importante no es cuál se usa: es que corra solo y que alguien se entere si deja de correr.
Y si algo falla, no se pierde: se reintenta y se avisa.
Sin nombres y sin capturas de pantalla: por respeto a quien nos contrató y porque el detalle se platica en la llamada, no en una página pública.
Educación
La planeación y las calificaciones se comían el fin de semana del equipo docente.
El trabajo administrativo se resuelve entre semana y la coordinación ve el pulso sin perseguir a nadie.
Recursos humanos
Evaluar candidatos dependía de agendar entrevistas y de la memoria de quien las hacía.
El proceso corre solo y el resultado llega comparable, sin que nadie transcriba nada.
Comercio
Los pedidos llegaban por mensaje y se perdían entre conversaciones.
Cada pedido tiene su ficha, su etapa y su liga de seguimiento. El cliente pregunta menos y compra igual.
Servicios financieros
La operación diaria vivía en hojas de cálculo que solo una persona sabía mover.
La operación vive en un sistema con bitácora, y el equipo entero puede sostenerla.
¿Quieres el detalle? Se platica en la llamada.
Una llamada para entender el problema y ver si podemos resolverlo. Si no somos los indicados, te lo decimos ahí mismo.
Qué se entrega, en qué orden y para cuándo, por escrito y antes de empezar. Lo que salga después se cotiza aparte y lo decides tú.
Cuando ya está vivo, se queda vigilado y con mantenimiento. Es opcional, se cancela cuando quieras y no te deja sin acceso a nada.
Del dinero hablamos en la llamada, cuando ya sabemos de qué tamaño es el trabajo. Publicar un precio sin conocer tu problema sería adivinar.
Cada desarrollo que operamos se revisa solo, cada pocos minutos, todos los días. Si algo deja de responder, la alerta nos llega a nosotros antes de que te llegue una queja a ti.
revisando servicios activos… todos responden
respaldo de anoche… verificado
certificados… vigentes
alertas abiertas… ningunaDepende del tamaño del trabajo, y por eso no publicamos precios: un número sin contexto no le sirve a nadie. En la primera llamada sale el alcance, y con el alcance sale el número.
La primera versión que ya sirve sale en semanas, no en trimestres. Lo que tarda no es programar: es decidir qué va primero, y eso se resuelve en el descubrimiento.
Tuyo. Y los datos también. Si un día decides irte con otro proveedor, se entrega todo y se acompaña la mudanza. No trabajamos con clientes amarrados.
Mejor. Entramos donde haga falta y trabajamos con quien ya está. Nos ha tocado ser el equipo completo y nos ha tocado ser un par de manos más; las dos funcionan.
Porque lo que construimos suele ser lo que le da ventaja a quien nos contrata, y publicarlo se la quita. Con permiso por escrito hacemos referencias uno a uno, en privado.
La vigilancia no duerme y la alerta nos despierta a nosotros. Con plan de operación contratado, atendemos; sin él, te avisamos igual, porque enterarte es lo mínimo.
Escribe en dos renglones qué necesitas. Contestamos con preguntas concretas, no con un folleto.